En el presente informe, el Relator Especial sobre la situación de los defensores de los derechos humanos, Michel Forst, conceptualiza las buenas prácticas en materia de protección de los defensores de los derechos humanos a nivel local, nacional, regional e internacional. Reseña después las iniciativas de protección en tres esferas interrelacionadas: prácticas que fortalecen los recursos y la capacidad de los defensores; medidas que promueven un entorno propicio para la defensa de sus
derechos; e iniciativas regionales e internacionales que refuerzan su protección a nivel local y nacional. Concluye el informe formulando siete principios en los que deben
fundamentarse las buenas prácticas para la protección de los defensores, y formula recomendaciones sobre otras formas de fortalecer, reproducir y difundir esas prácticas.